sábado, 7 de agosto de 2010

MARTES 26 DE ENERO DE 2010

Después de correr hacia la puerta quise devolverme, pero todo lo que estaba físicamente contemplado se fue esfumando sin tiempo, sin mesura, y yo, que me jacto de desvariar, fui tan elocuente, que no dejo de romper botellas por las avenidas de esta pequeñísima ciudad, aún sin preguntarle por qué lo sigue haciendo. 9:48 p.m. 26 enero, 2010.




II Día: (...) Miércoles 3 de Febrero de 2010 - 10:45 p.m.

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